5.12.16

atrapar una luciérnaga deseando una luna

-Creo que entiendo -dijo suavemente-. Eres un niño pequeño. Deseas la luna para beber de ella como de una taza dorada; y por eso es muy probable que llegues a ser un gran hombre... ojalá siguieras siendo un niño pequeño. Todos los grandes del mundo fueron niños pequeños que deseaban la luna; corriendo y saltando atraparon a veces una luciérnaga. Pero si uno crece hasta tener la inteligencia de un hombre, comprende que no se puede alcanzar la luna y que aunque pudiera no la querría... y por lo tanto no atrapa luciérnagas.
-¿Pero es que usted nunca deseó la luna? -preguntó Henry con voz apagada por la quietud de la estancia.
-La deseé, claro; más que nada en el mundo. E intenté alcanzarla. Y luego... luego me hice hombre, un fracasado; los demás se dan cuenta de que has fracasado y lo lamentan y son amables y cariñosos. Todo el mundo está de tu parte; un puente de contacto con los tuyos; el paño de la mediocridad. Pero el que guarda en las manos una luciérnaga que ha atrapado al intentar alcanzar la luna, está doblemente solo; porque sólo él comprende su verdadero fracaso, sólo él comprende su mezquindad y sus temores y evasiones.

JOHN STEINBECK
“La taza de oro”

4.12.16

frases de “Doctor Strange”



Dr. West… cubra su reloj.

-No tenías que humillarlo frente a todos.
-Tampoco tenía que salvar a su paciente. Pero, a veces, no puedo evitarlo.

-Nic es un gran Doctor.
-Acudiste a mí.
-Necesitaba de una segunda opinión.
-Ya tenías una segunda opinión. Lo que necesitabas era una competente.

-Tengo una regla estricta de no salir con colegas.
-¿En serio?
-La llamo “La Regla Strange”.
-Bueno, me alegra que algo lleve mi nombre. Inventé un procedimiento de laminectomía. Y nadie la quiere llamar “La Técnica Strange”.
-“Nosotros” inventamos esa técnica. A pesar de todo, me halaga mucho tu regla.

-Nadie lo podría haber hecho mejor.
-Yo lo pude haber hecho mejor.

-Es posible. Caro y experimental, pero posible.
-Sólo necesito que sea posible.



-Gastaste el dinero tan rápido como lo ganaste. Pero ahora gastas dinero que no tienes. Quizás sea tiempo de pensar en detenerse.
-¡No! ¡No! ¡Es justo el tiempo de no detenerse porque, como puedes ver, no estoy mejorando!

No somos amigos, Christine. Apenas somos amantes.

-El lugar que buscas se llama Kamar-Taj. Pero involucra un alto costo.
-¿Cuánto?
-No hablo de dinero.

Una vez estuve en tu lugar. Y tampoco fui respetuoso. ¿Te puedo dar un consejo? Olvida todo lo que crees saber.

Eres un hombre mirando al mundo por el agujero de la cerradura. Pasaste toda tu vida tratando de agrandar ese agujero. Para ver más, para conocer más. Ahora, al oír que tu campo de visión puede ensancharse de una manera que ni te imaginas, rechazas la posibilidad.

¡El espíritu no existe! Estamos compuestos de materia y nada más que eso. Eres otra pequeña mancha en un Universo indiferente.

En las raíces de la existencia, la mente y la materia se encuentran. Los pensamientos le dan forma a la realidad. Este Universo, es sólo uno entre infinitos. Mundos sin fin. Algunos son benévolos y dadores de vida. Otros, llenos de malicia y deseo. Lugares oscuros donde poderes más viejos que el tiempo yacen famélicos... esperando. ¿Quién es en este vasto Multiverso, señor Strange?

Nunca nos deshacemos de nuestros demonios, Mordo. Sólo aprendemos a manejarlos.

Quizás a Kamar-Taj le sería útil un hombre como Strange.



-¿Qué es esto? ¿Mi mantra?
-La contraseña del Wi-Fi.

-¿Cómo anda tu sanscrito?
-Sé usar bien el traductor de Google.

-Ahora soy el guardián de estos libros. Si un volumen de esta colección fuera robado otra vez... lo sabría. Y estarías muerto antes de dejar el complejo.
-¿Y si sólo me retrasara en devolverlo? ¿Hay multas por entregarlos tarde? ¿Por dañarlos?

No puedes someter a un río. Tienes que rendirte ante su corriente y usar su poder.

No todo tiene sentido. No todo lo debería tener. Tu inteligencia te hizo llegar lejos en la vida. Pero no te llevará más lejos. Ríndete, Stephen. Acalla tu ego. Y tu poder ascenderá.

Estarás listo, cuando la reliquia decida que lo estás.

Pelea como si tu vida dependiera de ello. Porque un día... así será.

Las advertencias deberían estar antes del hechizo.

No alteramos las leyes naturales. Las defendemos.



Mientras héroes como Los Vengadores protegen al mundo de los peligros físicos, los Hechiceros lo protegemos de las amenazas místicas.

Vine aquí para curar mis manos. No para pelear una guerra mística.

No sabes cómo usar eso, ¿no?

Es el final y el principio. Los muchos convirtiéndose en pocos. Convirtiéndose en el Elegido.

La gente piensa en términos de bien y mal cuando nuestro enemigo es el tiempo. El tiempo mata todo.

El mundo no es lo que debería ser. La humanidad anhela la vida eterna. Un mundo más allá del tiempo. Porque el tiempo nos esclaviza. El tiempo es un insulto. La muerte es un insulto.

Kamar-Taj es un lugar que junta cosas rotas. Todos venimos con la promesa de ser sanados y, en cambio, Ancestral nos da trucos de salón. La magia real se la queda ella.

-Te uniste a una Secta.
-No. No exactamente. No. Me enseñaron a acceder a poderes que no sabía que existieran.
-Sí. Eso parece una Secta.
-No es una Secta.
-Es lo que diría alguien de una Secta.



Soy el Doctor Strange. No el Maestro Strange. Ni el Señor Strange.

Veo lo que siempre vi. Tu ego demasiado inflado. Quieres volver a la ilusión de que puedes controlar todo... incluso a la muerte.

Pasé muchos años escudriñando a través del tiempo, buscando este momento exacto. Pero no pude ver más allá. Previne incontables futuros terribles. Y luego de cada uno, siempre hay otro. Y todos conducen hasta acá. Pero nunca más allá.

-Nunca vi tu futuro. Sólo las posibilidades. Tienes una gran capacidad para hacer el bien. Siempre brillaste, pero no porque buscabas el éxito sino por tu temor al fracaso.
-Eso es lo que me hizo un gran Doctor.
-Es precisamente lo que evita tu grandeza. La arrogancia y el miedo te alejan de aprender la lección más simple e importante de todas.
-¿Cuál es?
-No se trata sólo de ti.



-Entonces, ¿podría tener mis manos otra vez? ¿Mi antigua vida?
-Podrías. Y el mundo no sería mejor por eso.

-No estoy listo.
-Nadie lo está. No elegimos el momento.

Debes pensar que después de todo este tiempo estoy lista. Pero mírame... estirando un momento simplemente para ver la nieve.

¿No es hermoso? Un mundo más allá del tiempo. Más allá de la muerte.

Dormammu: vine a hacer un trato.

Esto es el tiempo.

-Nunca ganarás.
-No... Pero puedo perder... una y otra vez... y otra vez... y otra vez, para siempre. Y eso te convierte en mi prisionero.

-¿Qué hiciste?
-Hice un trato.

¿Todavía piensas que no habrá consecuencias, Strange? ¿No habrá que pagar un precio? Rompimos nuestras reglas… como ella. La factura llega. ¡Siempre llega!

Porque veo al fin cuál es el problema del mundo. Hay demasiados Hechiceros.


3.12.16

frases de “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”



¿EL FÚTBOL ES EL QUIDDITCH DE LOS NOMAGOS?

-¿Es británico?
-Sí.
-¿Primera vez en Nueva York?
-Sí.
-¿Tiene algo comestible?
-No.

Bienvenido a Nueva York.

Esta gran ciudad brilla con las joyas de los inventos del hombre. Salas de cine, automóviles, artículos inalámbricos, luces eléctricas. Todo nos encanta. Pero dónde hay luz, hay oscuridad, amigos.

-¿Es un buscador? ¿Un buscador de la verdad?
-Más bien soy un cazador.

Señor Kowalski... ¿qué le ofrece al banco como garantía?

-¿Qué lleva en la maleta?
-Mi escarbato.

-¿Por qué lo soltó?
-No quise hacerlo. Es incorregible. Le atraen las cosas brillantes.



¿Tiene permiso para varitas?

-Escribo un libro sobre criaturas mágicas.
-¿Una guía de exterminio?
-No. Una guía que explique a la gente por qué hay que conservar a estas criaturas.

La bruja número uno se ahoga en el río.
La bruja número dos, a la horca.
La bruja número tres la veremos arder.
La bruja número cuatro recibirá latigazos.

-La mordedura de un murtlap no es grave. Pero admito que esa reacción es más grave que las que he visto. Aunque de ser grave, él habría...
-¿Qué?
-El primer síntoma son llamas en el ano.

-Señor Scamander, ¿sabe algo sobre la comunidad de magos en Estados Unidos?
-De hecho, sé algunas cosas. Sé que tienen leyes retrógradas sobre las relaciones con los nomagos. Que no deben entablar amistad. Tampoco casarse con ellos... algo absurdo.



Lo que queremos es mucho más valioso que el dinero: su influencia.

Aquí tienes, fenómeno. ¿Por qué no lo arrojas a la basura adonde pertenecen ustedes?

Qué mal. No le dieron el dinero para su panadería. ¿Sabes hornear, cariño? A mí me encanta cocinar.

-¿Es una legeremente?
-Sí. Pero siempre se me complica con ustedes los británicos. Es por el acento.

-¿Puede leer la mente?
-No te preocupes, cariño. La mayoría piensa lo mismo la primera vez que me ven.

Mamá y papá murieron de viruela de dragón cuando éramos niñas.

¿Quieres dejar de leerme la mente un momento? No me malinterpretes: me encanta.

-No estoy coqueteando.
-Sólo digo que no te encariñes. Tendrá que ser desmemorizado. No es nada personal.

-Newt... no creo que esté soñando.
-¿Cómo se dio cuenta?
-No tengo la inteligencia para crear esto.



-Están en terreno desconocido rodeados de millones de las criaturas más crueles del mundo.
-Los humanos.

-¿Consiguió el préstamo?
-No. No tengo nada como garantía. Parece que estuve en el ejército demasiado tiempo.
-¿Peleó en la guerra?
-Claro que peleé en la guerra. Como todos. ¿Tú no peleaste en la guerra?
-Trabajé con dragones, más que nada.

¡Pero les preparamos chocolate!

-¿Alguna vez alguien te creyó cuando le dijiste que no te preocuparas?
-En mi opinión, preocuparse duplica el sufrimiento.

Se ha pasado de la raya, Señor Scamander. No hay ningún obscurial en Estados Unidos.

-Lo expulsaron de Mogwen por poner en riesgo a las personas.
-Fue un accidente.
-Con un animal. Pero un maestro se opuso a su expulsión. Dígame... ¿por qué motivo Albus Dumbledore le tiene tanto aprecio?
-No sabría decirlo.



-Entonces ¿es inútil sin el huésped?
-¿Inútil? ¿Inútil? Es una fuerza mágica parasitaria que mató a una niña. ¿Para qué sería útil?

-El problema es que es invisible.
-¿Invisible?
-Sí. Casi siempre. Él...
-¿Cómo atrapa algo...?
-Con mucha dificultad.

Cuando su amor lo abandonó.
El unicornio perdió el cuerno.

-¿Tiene una maleta llena de monstruos?
-Las noticias vuelan.

Su visión se basa en probabilidades... así predice el futuro inmediato más probable.

Es mi culpa. Creí que los tenía a todos. Pero debo haber contado mal.

Los occamies son coranaptíxicos. Pueden crecer de acuerdo al lugar disponible.



¡Necesitamos una cucaracha! ¡Cualquier cucaracha y una tetera!

-Por favor, no me leas la mente. Te pedí que no lo hicieras.
-Ya lo sé. Lo lamento. No puedo evitarlo. Es fácil leer a alguien cuando está angustiado.

Ella era demandante. Necesitas a alguien generoso.

-Puedes controlarlo... Credence.
-Creo que no quiero hacerlo, Señor Graves.

Tú dijiste que era uno de ustedes, ¿verdad?

-Infringió una de las leyes más sagradas.
-Una ley que nos obliga a vivir escondidos como ratas. Una ley que nos exige esconder nuestra verdadera naturaleza. Una ley que obliga a sus súbditos a tener siempre miedo a ser descubiertos. Le pregunto, señora Presidenta, les pregunto a todos... ¿a quién protege esta ley? ¿A nosotros? ¿O a ellos?



¿Podremos morir un poco?

-Todos sabemos que Newt dejó que me quede porque... ¿por qué dejaste que me quedara, Newt?
-Porque me agradas. Porque eres mi amigo.

Sólo hay uno como tú.

-Jacob...
-Está bien. Está bien. Será como despertar, ¿verdad?

No sé bien qué le gusta a Leta en la actualidad. Porque la gente cambia. Sí. Yo he cambiado. Eso creo. Tal vez un poco.

Mañana, las mejores frases de “Doctor Strange”.



2.12.16

extraños nuevos mundos


ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS / DOCTOR STRANGE
data: http://www.imdb.com/title/tt3183660 / http://www.imdb.com/title/tt1211837

El uso de la tecnología en las nuevas técnicas de animación permitió mostrar fielmente, en el cine, mundos que antes sólo eran compatibles en la imaginación. Los efectos especiales nos regalaron universos increíbles que dejaron de serlo por la repetición. Por saturación, el cine gastó las imágenes. La película más mediocre presenta secuencias por la que hubieran matado los grandes directores del cine clásico. Nosotros la damos por descontada, nos permitimos bostezar ante el portento, porque somos de la generación que perdió su capacidad de asombro.



En la cartelera confluyen dos pesos pesados: “Animales fantásticos y dónde encontrarlos” (un spin-off de “Harry Potter”) y “Doctor Strange”, un superhéroe de Marvel. Las dos hacen gala de sus efectos especiales. No es lo único que tienen en común. Coinciden ambas historias en que el mundo real convive con otro (o infinitos) universos paralelos, que la realidad no es la que vemos sino otra más chica y que este mundo es limitado y hasta soso. Ambas películas, notablemente, nos regalan la visión de extraños nuevos mundos, imágenes que mantienen su poder, imágenes que no están gastadas por el avance del cine.



“Animales fantásticos…” juega con una paleta de colores opacos en una Nueva York de los años 20. El avance de la ciencia y la tecnología no produce la sensación de progreso de la sociedad. Es una comunidad atemorizada, donde los poderosos se imponen a los débiles, donde los prejuicios renacen en otras formas. No es raro que en una sociedad de jerarquías, los magos sean una amenaza: potencialmente, son factores que subvierten la sociedad. Ellos pueden mostrar todas las posibilidades que hay en el Universo y dar vuelta de cabeza al mundo. ¿Cómo puede vivir una sociedad racional con esa incertidumbre?



En “Doctor Strange” examinamos los límites de la racionalidad. El protagonista es un soberbio y brillante médico que un día se encuentra en el otro lado del mostrador, como un paciente con manos temblorosas y dolores crónicos. Strange se topa con la triste certeza de que no puede cambiar la realidad. Que no hay nada para hacer, cuando los hechos se imponen a la voluntad. Es entonces cuando abre una puerta a otra posibilidad, a un mundo más allá de sus posibilidades, a un espacio en que la mente transforma a la materia. Y para acceder a ella, Strange debe dejar atrás las certezas de la racionalidad y abrazarse a lo desconocido, a perder el control, a dejar que fluya el Universo.



Ambas películas hablan de una transformación. En “Animales…”, el protagonista transforma a la sociedad (con la aceptación de las criaturas fantásticas) y se transforma a sí mismo, a partir del amor. En “Doctor Strange”, el protagonista se transforma y descubre que puede ser más de lo que es: el mejor médico no mejora el mundo como lo hará su superhéroe de manos temblorosas.

Los mundos alternativos se abren ante el espectador, desafiando los conceptos. Un universo en el interior de una valija; universos alternativos, mundos espejos, mundos oscuros. Visualmente, los recursos nos regalan hermosas imágenes, portentos de la imaginación: criaturas inexistentes, ciudades que se doblan, una y otra vez, en mándalas futuristas.



En otra cosa coinciden ambos filmes: la medianía de sus villanos. Los malos no parecen tan peligrosos como los propios egos de los protagonistas. La lucha es con ellos mismos, no con los malvados de turno.

Hay un personaje delicioso en “Animales…”: Queenie, la lee mentes, interpretada por Alison Sudol. En “Doctor Strange”, Ancestral, en la piel de Tilda Swinton. Una baba a la derecha para Rachel Adams en look médica.

Mañana, las mejores frases de “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”.





1.12.16

velando al angelito



Alfred Ebelot era un ingeniero francés a quien Adolfo Alsina incorporó en 1875 al ejército para la construcción de su famosa “zanja” contra los malones, que iba desde Bahía Blanca hasta el sur de Córdoba. Ebelot, que había estudiado en París y que también era hombre de letras, aprendió bien el castellano y dejó vivas anécdotas de aquella frontera del desierto.

En un relato contenido en su libro La Pampa, cuenta que una noche tormentosa cerca del Azul llegó con un asistente a una fonda, cuando se presentó el dueño y lo invitó a pasar a donde estaban velando a un hijito suyo de cuatro años.

Bajo la lluvia cruzaron el patio hacia las casas, donde se oían rumores de cantos y guitarra. Entraron en una habitación grande iluminada por candiles de grasa, entre un humo denso y un pesado olor a sebo y cigarros. Y en el fondo, sobre cajones de ginebra colocados como pedestal arriba de una mesa se encontraba el cadáver de un niño, sentado en una sillita y vestido con sus ropitas mejores: “Fijos los ojos, caídos los brazos, colgadno las piernas, horroroso y enternecedor”, relata el azorado francés.

Era la segunda noche de exhibición del cadáver y Ebelot no sabe si fue imaginación suya o las carnes reblandecidas contribuían en los olores espesos que flotaban en el aire. Abajo, junto al pavoroso muerto, estaba un gaucho cobrizo y de pelo balnco con una guitarra sobre las pierans, que al ver entrar a Ebelot había interrumpido su música y los demás concurrentes un baile. Entre el humo veía a las parejas unidas estrechamente y los mozos encendidos por la bebida hablaban de cerca a las muchachas que se reían a carcajadas. Algunos viejos fumaban en los rincones.

En el lado opuesto al del gaucho estaba sentada la madre, con la mirada perdida. Algunos se le acercaban y le decían: “El angelito está en el cielo”, y Ebelot le dio la mano, pero confiesa que no se animó a decirle nada.

El baile seguía, y al pasar frente al muertito, mientras meneaban las caderas, algunas de las bailarinas se persignaban rápidamente y después largaban más risas, correspondiendo a alguna picardía subida de tono o a algún jugueteo de manos de sus compañeros. Y recuerda que los truenos se oían sobre el murmullo de las voces, la guitarra y los pies que golpeaban el suelo.

Dice Ebelot que después le tocó presenciar otros velorios camperos, pero aquel del angelito en la noche lluviosa, el primero que contempló, quedó grabado en su memoria con una fuerte nota de melancolía.

Por extraño que ahora parezca, agrega que eran tan escasas las diversiones en esos desiertos, que a veces cuando moría un niño algunos pulperos alquilaban los pequeños cadáveres para exponerlos y organizar sesiones de baile y bebida, y la gente acudía de todas partes durante varias noches. Hasta que el angelito, al que de día se guardaba en algún lugar fresco, se convertía en un objeto insoportable.

Terminados sus trabajos, Ebelot regresó a Francia, donde murió octogenario.

(…)

ROQUE A. SANGUINETTI
“El velorio del angelito”
(la nación, 26,11,16)

30.11.16

Alicia en el país de los matemáticos

open mind

(…)

Lo que distingue a Alicia de otros cuentos infantiles es su singular empleo de la lógica, a veces llevada al extremo, como cuando el Sombrerero Loco le dice a Alicia que sí puede tomar más té, dado que aún no ha bebido nada; lo que no puede es “tomar menos”. Pero en otras ocasiones, la lógica se retuerce hasta el absurdo: los relojes dan el día pero no la hora, el tiempo y la memoria funcionan en ambos sentidos, suceden varios días al mismo tiempo y hay que correr para quedarse en el mismo lugar.

Esta peculiaridad de Alicia tiene una explicación: Charles Lutwidge Dodgson, nombre verdadero del escritor británico Lewis Carroll (1832-1898), fue también fotógrafo, inventor y diácono de la Iglesia anglicana; pero sobre todo fue matemático, la profesión que estudió y que ejerció como profesor del Christ Church College de Oxford.

(…)

Esta visión de Carroll como un matemático conservador inspiró a la británica Melanie Bayley, doctora en literatura inglesa por la Universidad de Oxford, para interpretar ciertos pasajes de Alicia como una mofa de los avances de su época. A mediados del siglo XIX el álgebra estaba internándose en un campo cada vez más abstracto, una deriva que Carroll no veía con buenos ojos. El matemático Solomon Golomb pone como ejemplo el pasaje de A través del espejo en el que Alicia conversa con Humpty Dumpty, un diálogo atiborrado de palabras inventadas. “Creo que esta era la parodia de Carroll de las matemáticas abstractas modernas, que estaban dando significados técnicos muy específicos a palabras cotidianas como conjunto, grupo, anillo o campo”, indica Golomb.

(…)

…en el capítulo de la fiesta del té, en el que la niña conoce al Sombrerero Loco y a sus dos compañeros, la Liebre de Marzo y el Lirón. Los tres están eternamente tomando el té a las seis porque el Tiempo les abandonó. Según Bayley, existe una clara analogía con el concepto de cuaterniones, propuesto por el matemático William Rowan Hamilton. Así como los números complejos constan de dos términos, los cuaterniones constan de cuatro, correspondientes a las tres dimensiones espaciales y el tiempo. En ausencia del Tiempo, los tres personajes de la escena no hacen sino dar vueltas y vueltas a la mesa del té, del mismo modo que los cuaterniones de Hamilton solo permiten la rotación en un plano al eliminar el cuarto término.

(…)

JAVIER YANES
“Alicia en el país de las matemáticas: 150 años después”
(open mind, 26.11.15)



29.11.16

damnatio memoriae

abc

Los romanos reverenciaban a sus ancestros, decoraban sus villas con episodios heroicos de los más eminentes y velaban porque los apellidos fueran legados de generación en generación, aunque hubiera que recurrir a hijos adoptivos para salvarlos. La memoria familiar era uno de los ejes de la sociedad romana, hasta el extremo de la condenada al olvido se situaba en la cúspide de los castigos más crueles. Los romanos imaginaban la historia de la humanidad como un lugar cuyas páginas más oscuras podían, simplemente, ser arrancadas y sustituidas por nuevas.

El nombre moderno de este castigo «Damnatio memoriae» significa literalmente «condena a la memoria». Es decir, condenado a no haber existido nunca. Se trataba de un castigo reservado para determinadas personas que los romanos querían borrar por completo de cualquier forma de recuerdo, ya fuese en textos, grabados, murales, estatuas e incluso música popular

Este castigo del período imperial, no en vano, tenía su origen en varios mecanismos para provocar la muerte civil en tiempos de la República. Entonces existían la «abolitio nominis», que prohibía que el nombre del condenado pasara a sus hijos y herederos, y la «rescissio actorum», que suponía la completa destrucción de su obra política o artística. Ese fue el caso de Marco Antonio, cuyas estatuas fueron derribadas a su muerte por orden de su último enemigo, César Augusto, según Plutarco:

«Sus estatuas fueron derribadas: pero las de Cleopatra se conservaron en su lugar, por haber dado Arquibio, su amigo, mil talentos a César, a fin de que no tuvieran igual suerte que las de Antonio».

(…)

No fue hasta el Imperio romano cuando se llegó a un nuevo nivel de perfección en el borrado de la memoria. El «damnatio memoriae» era una herramienta legal al alcance del Senado y una forma de que la aristocracia se cobrara su venganza contra los abusos del Emperador una vez hubiera fallecido. El proceso solía ir acompañado de la confiscación de los bienes del difunto «damnificado», el destierro de su familia y la persecución y exterminio físico o moral de sus partidarios. Además se decretaban anuladas las leyes que hubiera sacado adelante o éstas se le achacaban a sus sucesores.

No obstante, la mayoría de estas condenas fueron consecuencia de las represalias de los nuevos Emperadores, en su mayoría responsables de la muerte de sus antecesores, y de su afán de consolidarse en el poder. Así fue el caso de Publio Septimio Geta, hermano menor de Caracalla, que fue asesinado por su hermano y posteriormente recibió el infame castigo. Muchos de sus seguidores fueron asesinados y su legado borrado del mapa. Por su parte, a la muerte de Maximiano, en el año 310, su sucesor impulsó un damnatio memoriae por el que se ordenó la destrucción de cualquier elemento público que le hiciera alusión.

De otros emperadores se conocen procesos directamente vinculados con su mala relación en vida con el Senado. Por ejemplo, a la muerte de Domiciano, el Senado emitió la condena y autorizó que sus monedas y estatuas fueron fundidas, sus arcos derribados y su nombre eliminado de todos los registros públicos. En este mismo sentido, Nerón fue declarado «enemigo del Estado» por el Senado aún antes de su muerte y varias de sus representaciones destruidas.

De Cómodo, el Emperador gladiador, el Senado decretó su damnatio memoriae tan solo un día después de ser ahogado en el baño por uno de sus libertos. Aquella condena le convirtió en enemigo público, ordenando el derribo de sus estatuas y la eliminación de su nombre de los registros públicos.

(…)

Más allá de los altares y los tronos, esta condena también iba dirigida a ciudadanos corrientes que hubieran cometido crímenes especialmente censurables, sobre todo aquellos relacionados con la traición al Emperador o al Senado. Tal fue el caso de Lucio Elio Sejano, favorito de Tiberio, al que se le acusó de liderar un amplio complot contra su soberano. O el caso del ex cónsul y gobernador Cneo Calpurnio Pisón en 20 d.C., quien se suicidó tras ser responsabilizado de la muerte de Germánico. A consecuencia de ello, el Senado dictó un senadoconsulto que proponía borrar su nombre de los documentos oficiales y confiscar sus bienes.

En este sentido, las conocidas como «damnationes minores» podíar ser establecidas por senados locales, de alcance mucho más limitado y cuyas razones rara vez tenía que ver con motivaciones políticas.

(...)

CÉSAR CERVERA
“La «Damnatio memoriae», el infame castigo del Imperio romano a no haber nacido nunca”
(abc, 22.11.16)