20.2.17

el inicio de la ley seca

abc

(…)

Desde la fundación de EE.UU. existieron importantes grupos de presión contrarios al abuso del alcohol y a la moderación en todos los ámbitos de la vida, también en el sexo. A lo largo del siglo XIX diversos líderes religiosos de iglesias protestantes iniciaron cruzadas personales contra la lacra del abuso del alcohol, encarnado mejor que nadie –a ojos de la masa de anglosajones americanos– en los inmigrantes llegados al país a partir de 1850. Los inmigrantes irlandeses, alemanes y de Europa Oriental no compartían esta filosofía de moderación, sino todo lo contrario, y terminaron convirtiéndose en los cabezas de turco de todo un movimiento.

Esta corriente consideraba que la prohibición de las bebidas alcohólicas tenía incluso base bíblica y en la doctrina protestante (es falso, puesto que el mismo Lutero creía que beber ocasionalmente era un placer entregado por Dios al ser humano); siendo que el verdadero origen de la doctrina de la moderación había que buscarlo más bien en el Gran avivamiento metodista del siglo XVIII.

A esta corriente conservadora y puritana se unieron pronto diversos intelectuales progresistas y liberales, así como líderes sindicales de izquierda, que condenaban el consumo de alcohol como elemento provocador de atraso y pobreza entre las masas de obreros que empezaban a llenar las ciudades de EE.UU. Razones religiosas, raciales y progresistas trabajaban codo con codo para que esta extraña alianza desembocara en la prohibición total en todos los estados.

En este terreno sembrado, se conoció la noticia de que un inmigrante italiano de Chicago llegó un día a casa borracho y violó a su esposa embarazada. Como resultado de la violación, el niño habría nacido con malformaciones y, según la prensa más sensacionalista, el bebé tenía el aspecto de un demonio. Esto es, piel escamosa, cuernos, pezuñas y una cola. Algunos de los rumores hablaban de que el niño volaba e incluso un testigo le contó a un periódico que «era idéntico a Satán».

El niño, que fue abandonado a su suerte y llevado a un centro para huérfanos llamado Hull House, se convirtió en un símbolo del daño que estaba provocando el alcohol a la sociedad americana.

(…)

El Movimiento por la Templanza, con miembros capaces de asaltar por la fuerza las tabernas, logró sacar a adelante la prohibición en pequeñas ciudades. Aquellas medidas sentaron las bases para que, en 1917, el Congreso aprobara una resolución a favor de prohibir la venta, importación, exportación, fabricación y el transporte de bebidas alcohólicas en todo el territorio de Estados Unidos. En enero de 1919 la enmienda fue ratificada por 36 de los 48 estados de la Unión, siendo susceptible de imponerse como ley federal (aplicable a todos los Estados).

En octubre del mismo año, se aprobó finalmente la ley Volstead, que implementaba la prohibición.

(…)

La ley seca, en todo caso, no prohibía directamente el consumo de alcohol, pero lo hacía muy difícil acceder a él para las masas trabajadoras porque prohibía la manufactura y la venta. Quedaban exentos el vinagre, la sidra y el vino para «la santa misa», y se autorizaba el uso farmacológico de las demás bebidas prohibidas.

(…)

El grave aumento de la violencia y el refinamiento del crimen organizado puso en el objetivo de la opinión pública a la Ley Seca. Lucky Luciano, Al Capone, Dutch Schultz y otros mafiosos de su calaña parecían, a esas alturas, los únicos verdaderos beneficiados de la prohibición.

Asimismo, la crisis del 29 hizo al Gobierno calcular que la derogación de la ley podía suponer un importante fuente de ingresos dada la demanda de alcohol. Por esta y otras razones, el 21 de marzo de 1933 Franklin D. Roosevelt firmó el Acta Cullen-Harrison que legalizaba la venta de cerveza que tuviera hasta 3,2 % de alcohol y la venta de vino, siendo aplicable a partir del 7 de abril de ese mismo año. El resto del muro terminó cayendo en los siguientes años.

CÉSAR CERVERA
“La desconocida historia del niño demoníaco que dio impulso a la ley seca en EE.UU.”
(abc, 09.02.17)

18.2.17

algo de bely basarte


city of stars


california


consúmeme


(i can't help) falling in love


fuck you

17.2.17

frases de “Neruda”



“Puedo escribir los versos más tristes esta noche...”

Este hombre se metía la mano en el bolsillo, sacaba un papelito y diez mil proletariados se quedaban callados, para escucharlo recitar poesías.

Atrápelo y humíllelo. Después hacemos la fiesta.

Soy un gran policía. También puedo ser un gran artista.

¡Pido castigo!

Yo no me voy a esconder abajo de la cama. Esto tiene que ser una cacería salvaje.

En la política, la insolencia es una forma de expresar admiración.

Han pasado sólo tres años desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Y aquí, en esta casa alegre, está por empezar una persecución fabulosa.

Quieren besarlo, quieren tomarlo de la mano, quieren dormir en su cama. Dicen que tiene olor a alga marina.

La vergüenza de repetir una vez más, este poema de escuela rural escrito hace más de veinte años.

Muchas mujeres deben imaginarse que hace el amor con una rosa entre los dientes. Y que después de besarlas, corre a escribir nuevos poemas de amor inspirados por ellas. Es el Rey del Amor.

No saben lo que es dormir en el suelo. Pero son todos rojos.

Es una aristócrata argentina, formada en París, pero terminó criando a este hijo de negro ferroviario.

Siempre he pensado que así le gusta celebrar a la elite de la izquierda chilena cuando no se está quejando por algo. En el fondo son felices, están enamorados y les encanta empaparse del sufrimiento y del sudor ajeno.



En esta cueva se reúnen los intelectuales, los artistas, los que viajaron por el mundo y volvieron felices. Los consejeros, los abogados, todo criminal tiene que rodearse de personas que usen corbatas y hayan ido a la universidad a aprender el arte del engaño burocrático.

-Nos pidieron que le informaron que... que… vamos a pasar a la clandestinidad.
-¿Yo también?

Los comunistas detestan trabajar. Prefieren quemar iglesias. Dicen que eso los hace sentirse más vivos.

A la aristocracia chilena le gusta mostrar sus riquezas. Pero el poeta no debería impresionarse. Ha estado en los salones de París y esta imitación provinciana le da risa. Pero le gusta.

-Estuve con el Presidente de la República. Está muy triste.
-¿Ah, sí? ¿Por qué?
-Porque dice que usted lo injurió con cosas falsas y tendenciosas.
-Puede ser.... porque mi intención siempre ha sido causarle el mayor daño posible al Presidente.

-De eso no me arrepiento.
-¿De qué se arrepiente? ¿De haberse convertido en burgués?

-¿Cómo van a gobernar?
-Con una democracia de soviets, de soldados, de obreros, de campesinos.
-¡Uff...! ¡Dios nos libre! Van a dejar la Moneda llena de cáscaras de maní y botellas de vino. Van a hacer las leyes con faltas de ortografías.

-Ustedes piensan que la manera de acabar con el comunismo es exiliarnos. Ponernos en la cárcel. Le voy a decir una recomendación: la solución es que nos mate a todos. Con eso soluciona su problema.
-No lo repita porque alguien se va a tentar de hacerlo.

-Aquí no me van a encontrar nunca.
-¿Querés que te encuentren?
-No. Pero me gustaría sentirlos más cerca.



Nada especial. Todo lo he visto antes en los prostíbulos del puerto del Callao.

-Linda la casa.
-¡Es horrible!
-Es linda.

-¿Esto es lo que están pegando en todas partes?
-Sí. Pero no se preocupe... los estamos sacando.
-No. Esto hay que guardarlo. Pueden tener un valor histórico, ¿no?

-A Neruda le gusta el sexo, el crimen y la violencia.
-Lo que pasa es que las novelas policiales me ayudan a olvidar que la policía me está persiguiendo

-¿Ha estado trabajando?
-No. Simplemente escribiendo.

“Superior civil”. El civil nunca es superior a mí.

Esta rubia tiene los dientes calientes. Yo no la hubiera dejado nunca.

El beso de un carroñero. Después que come el león, comen los perros. No me importa si esta mujer tiene el olor rancio del poeta. Estoy acostumbrado a ese sudor de calamar. Te quiero. No te imaginas cuánto te quiero.

Cada una de estas mujeres, es mi madre. Soy el hijo de una cortesana. Soy el hijo de una infección venérea.

Yo le canté. Y él se emocionó mucho. Me dijo que era un obrero del arte, que era un artista. Así como él, de tú a tú. Y de repente él me dijo una poesía tan linda, larga, me puso la manito aquí en la rodilla, estaba como calentito y me lo dijo acá, despacito, de artista a artista… ¿me entiende? De hombre a hombre, con respeto humano. Pero eso, tú, perro culeado, no vas a entenderlo nunca.

Buenas ideas. Todas. Estos rojos conocen bien el lenguaje de la violencia.



-Sabe... lo que yo quiero saber aquí, escúcheme, es si cuando llegue el comunismo, todos van a ser iguales a él o van a ser iguales a mí, que le he limpiado la mierda a los burgueses desde que he tenido catorce años
-Van a ser todos iguales a mí. Vamos a comer en la cama y fornicar en la cocina.
-Para eso luchamos... ¡camarada!

-A ver... ¿qué pasa si lo lees con la otra voz?
-¿Qué voz?
-La de poeta, Pablo...

Éste es un buen ejemplo de una confesión a susurros. La lucidez del policía domina la estupidez del español.

A esta persecución le falta terror.

El poeta tiene la fiebre de los espíritus artísticos que a veces piensan que el mundo es algo que se imaginaron.

Están todos presos menos yo. ¿Qué creen que soy un rey?

Mire, lo único que le pido es que sea más humilde.

Matate, matate si quieres. Así puedo vivir veinte años más sobre ti.

La Hormiguita no sabe qué hacer. Piensa en la fuerza de su brazo y la claridad de su cerebro y sabe que va a vivir cuarenta años más.

Yo soy de esas personas que se pueden morir pero jamás van presas.

En esta ficción todos giramos alrededor del protagonista.

Él tiene escrito esto desde antes. ¿Alguna vez viste un preso aburrido? En su cabeza está escribiendo una novela fascinante. Te escribió a ti, el policía trágico, me escribió a mí, una mujer absurda y se escribió a él, el fugitivo vicioso.



¿Vos crees que él sólo piensa en tierra y amor? No. Él piensa en mujeres desnudas, en detectives que lo persiguen. Él te escribió a ti, pensando en él. A ti en tu casa, leyendo sus poemas. A ti frente al espejo. Te escribió a ti, vigilando nuestra fiesta, ahogado con la música, atrapado en una máquina, con la mirada vacía. Perro durante la noche, pájaro durante el día. Te escribió espiando. Esperando. Te escribió atrapado, un espía furioso, escuchando cosas que nunca vas a lograr entender. Despreciando las ideas y las palabras, a cien metros de la vida. Impotente. Frágil. Te escribió como un guardia de una frontera imaginaria. Él te piensa a ti, pensando en él. Todos los detectives están enamorados y en todas las novelas policiales hay camas.

Él escribe bien. Él me escribe bien. Pero yo lo tengo abrazado. Y abrazado lo voy a llevar a la cárcel. Y lo voy a hacer dormir y lo voy a ver soñar.

Entonces perseguilo y atrapalo. Sino no vas a pasar a la historia de los hombres.

-¿Soy yo una ficción?
-Sí.
-¿Y usted es una ficción?
-No. Yo soy real.

¿Cuándo empieza la parte de los caballos?

¡Me comería un chancho!

No quiere pagar impuestos. Cree que el Estado es enemigo de la libertad. Sobre sus hombros y su alma se construirá el futuro de la República.

El millonario es siempre más inteligente que la ley de la Nación.

¡Qué lindo es ser policía! ¿No?

Disculpe, caballero.



Me abrazó. Me habló. Y bailó conmigo. Perseguí el águila pero no sé volar. Estoy lejos. Ahora sólo puedo volver al fondo de la tierra. Viví creyendo que yo era un Peluchonneau, un hijo del uniforme policial. Sin embargo ahora, ahora pienso que tal vez fui un Neruda. Un hijo del pueblo. Quizás mi padre vivió de rodillas, con la cara sucia, quizá juntó cuatro monedas en su puño y pagó para sudar sobre la espalda de mi madre. Quizá soy hijo del trigo. Otra cabeza negra en la historia de millones de cabezas negras. Pero me muero blanco. Porque nadie más persiguió al poeta. Nadie más lo aterrorizó en la nieve. Nadie más lo hizo jadear arrepentido. Nadie más lo acompañó en su viaje. No me importa que me haya escrito, que me haya hecho secundario. Yo también me escribí. Y lo hice pésimo. Me inventé sin vida. Solo. Sin amor. En cambio el poeta me inventó furioso, lleno de viento, incluso me escribió una muerte fabulosa, una muerte policial. Lenta. Fría. Con detalles rojos. Con música. Con animales. Con árboles. Con poesía.

-¿Lo conoces?
-No. Sí. Sí lo conozco. Es mi inspector. Mi perseguidor. Mi fantasma de uniforme. Sueño con él. Él sueña conmigo.

Dí mi nombre.

Lo dijiste. Dijiste mi nombre. No soy personaje secundario.

¿Por qué hizo todo esto? Por su pueblo. El poeta les dio sus palabras para que ellos pudieran contar su vida. Su vida dura. Y esas palabras le dieron sentido a sus sueños terribles. Por eso lo hizo. Para que pudieran hablar. Ahora lo pueden citar cada vez que los pise la Historia. No se acuerdan de los poemas de amor. Se acuerdan de los poemas de furia. Poemas irreconocibles. Poemas de un futuro imaginario.

Neruda me hizo eterno. Su arte me dio vida. Yo era de papel. Y ahora soy de sangre.

16.2.17

la misión del poeta


NERUDA
data: http://www.imdb.com/title/tt4698584

Pablo Larraín se metió con uno de los íconos de su país, el poeta Pablo Neruda. Y hay que reconocer que se arriesgó a buscarle la vuelta al personaje para sacarlo de la corrección política, de la biografía del manual escolar. “Neruda” recibió muchos palos en Chile. Y se entiende. Larraín se ha animado a surtir mandobles a izquierda y derecha. Tomó el personaje y le quitó el bronce. Indagó a partir de su figura, en el conflicto que llevó a Chile a la dictadura de Pinochet; reflexionó sobre la creación y la ficción; se preguntó cuál fue la función de Neruda y porqué hizo lo que hizo. “Neruda” podrá tener sus baches, cierta verborragia literaria; pero, en nuestra opinión, Larraín superó las expectativas con una muy buena película. Excelente fotografía, dirección de arte, diálogos brillantes, frases para recordar. Y muchas líneas para reflexionar sobre Neruda, i.e. sobre Chile.

Larraín toma a Neruda en un momento particular de la historia de su país: tras la Segunda Guerra Mundial, en plena Guerra Fría, el gobierno de González Videla proscribió a los comunistas (presidente que el comunismo ayudó a elegir, cabe señalar). El entonces Senador Neruda es la figura comunista más prestigiosa. El pase a la clandestinidad del partido, inicia una cacería contra el poeta. Esa persecución es la que describe “Neruda”. Y para describirla, Larraín disfraza a la película de policial negro, inventando un policía que persigue al poeta y que entroniza como narrador en off (como en todo buen policial que se precie de tal).



El Neruda de Larraín es un burgués acomodado, viviendo de su esposa, argentina y aristócrata, amado por hombres y mujeres, persiguiendo prostitutas desnudas en los burdeles trasandinos y recitando con tono quejoso la cantilena de “Puedo escribir los versos más tristes esta noche…” que sus admiradores le piden y escuchan embobados. El Neruda de Larraín es un burgués satisfecho que, como toda izquierda latinoamericana, se entretiene en sus chicanas intelectuales regodeándose del dolor ajeno.

La primera visión crítica de Larraín es a ese juego de la política que encarnan la derecha y la izquierda chilena, esa danza de contramarchas donde hasta la insolencia es un signo de admiración. Debajo de esas esgrimas leguleyas, hay un Chile postergado que busca su lugar con enojo. No es sólo el personaje de Óscar Peluchonneau, el policía que persigue a Neruda, hijo ilegítimo (“hijo de la infección venérea”); también el de Álvaro Jara o la militante borracha que increpa a Neruda. Es también, el nombre citado al pasar, el militar de bajo rango que está a cargo de la cárcel y la represión de los comunistas en el sur del país, un tal Augusto Pinochet.

Mientras las clases altas y los intelectuales juegan su guerra de palabras, debajo de la superficie se adivina una auténtica tensión de clases, una violencia subterránea que busca su lugar en la superficie. Ellos gobernarán el Chile del futuro. Los Alessandri, los Neruda, los Gonzalez Videla dejarán su lugar al Pinochet, al terrateniente que no quiere pagar impuestos, al Jara, a los violentos de la plebe. Su violencia no tendrá la estilizada forma de los salones europeos; tendrá el trazo grueso y básico de la barbarie sudamericana.



Otra reflexión que sobrevuela en el guion de “Neruda” es la pasión de Chile por sus poetas. Larraín comenta en un reportaje el rol prioritario que tiene el poeta en Chile. Gabriela Mistral, Neruda, Parra, Huidobro, entre tantos otros. En “Neruda” se observa esa pasión futbolera, esa adoración que el chileno común tiene con Neruda, con el poeta, con el hombre que pone en palabras lo que ellos sienten. Y es otra de las tesis del filme, puestas en palabras por el personaje del policía, en el final: “El poeta les dio sus palabras para que ellos pudieran contar su vida. Su vida dura. Y esas palabras le dieron sentido a sus sueños terribles. Por eso lo hizo. Para que pudieran hablar. Ahora lo pueden citar cada vez que los pise la Historia”.

Ésa es la mirada central: el burgués voluptuoso y afecto a la buena vida, comprende cuál es su rol en la historia de su nación y le rinde culto a esa misión, con su conducta final. Sabe que él es la voz de un pueblo sin voz. Los hechos están: pero el Poeta les da un nombre. Y al nombrarlo, existen. Por eso el Poeta es más grande que Neruda. Porque es la voz de su pueblo.



Hay otra idea menor, muy literaria y citada, la duda entre ficción y realidad, el personaje que se cree real y que se pregunta si es un invento o una realidad. Es la menos rica de las reflexiones del filme. Y no por casualidad, lo más débil de “Neruda” sucede cuando se explora este tema.

La fotografía de Sergio Armstrong es vital para dotar de textura a las imágenes de “Neruda”. Una película donde la palabra es decisiva, no puede dejar atrás a las imágenes, cargadas de la estética sombría del policial negro.

Luis Gnecco como Neruda, carga con la historia y el protagonismo, en una excelente actuación llena de sutilezas. Es más plano lo de Gael García Bernal (tal vez por los clichés del personaje). Mercedes Morán está en el registro habitual de los actores argentinos que hace tiempo dejaron de ver la sutileza como una virtud.

“Neruda” es una buena película, aún con sus baches (que los tiene). Pero nos deja reflexionando y pensando. Esperamos con ansías el próximo estreno de Larraín, “Jackie”, el biopic de la ex Primera Dama de la Casa Blanca.

Mañana, las mejores frases.

15.2.17

desnuda

Desnuda eres tan simple como una de tus manos:
lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente.
Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
Desnuda eres delgada como el trigo desnudo.

Desnuda eres azul como la noche en Cuba:
tienes enredaderas y estrellas en el pelo.
Desnuda eres redonda y amarilla
como el verano en una iglesia de oro.

Desnuda eres pequeña como una de tus uñas:
curva, sutil, rosada hasta que nace el día
y te metes en el subterráneo del mundo

como en un largo túnel de trajes y trabajos:
tu claridad se apaga, se viste, se deshoja
y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.
 
PABLO NERUDA
“Desnuda”
fuente: http://amediavoz.com/neruda.htm

14.2.17

la torre guinigi

viajeros del misterio

A comienzos del siglo XVI, Lucca, una ciudad meideval de la Toscana italiana, lucía con orgullo sus más de doscientas torres y campanarios. Los Guinigi, la familia más poderosa de la ciudad, quiso destacar la torre de su palacio, una mole de 44 metros de altura, entre todas las otras torres de la ciudad. La torre de los Guinigi cuenta con un jardín en su azotea, siete robles que se destacan sobre las otras edificaciones de la ciudad.

Siete robles como siete hermanos que lideraban la generación de los Guinigi que construyeron la torre. La peste y un asesinato se llevó a cuatro de los hermanos y Paolo, el menor de todos, terminó haciéndose cargo de la familia y la ciudad, pese a la oposición de su hermano Nicolau, obispo de la ciudad.

viajeros del misterio

Paolo Guinigi gobernó Lucca hasta el año de 1430 cuando fue encarcelado y ejecutado por Francesco Sforza. Dice la leyenda que el roble más grande de la Torre Guinigi fue plantado por Paolo y que el día de su ejecución, al roble se le cayeron todas sus hojas.

Los robles que ostentan hoy la Torre Guinigi fueron, seguramente, replantados, retoños de los originales. Se consideran que la idea de la familia Guinigi era representar, con ellos, un símbolo de renovación y renacimiento.

viajeros del misterio

No se sabe a ciencia cierta cuándo se construyó la torre, pero hay un dibujo en la crónica de Giovanni Sercambi, en el siglo XV, que muestra varias torres de Lucca, destacándose una coronada por árboles.

Aunque muchas de las torres de Lucca desaparecieron con el paso de los años, la Torre Guinigi permanece en la esquina de Via Sant'Andrea delle Chiavi y Via D'Oro donde los turistas intrépitos pueden visitarla y subir a su cima, tras sortear 25 tramos de escalera y 230 escalones.

viajeros del misterio
FUENTES:

https://it.wikipedia.org/wiki/Torre_Guinigi

https://viajerosdelmisterio.com/torre-guinigi-robles-azotea/

13.2.17

nictógrafo

wikipedia

El 30 de octubre de 1815, en Francia, se atribuía a Julien Leroy la patente de un invento que denominó nyctographie (nictografía) para ‘l’art d’écrire sans le secours des yeux’ (el arte de escribir sin la ayuda de los ojos). Se trataba de un pupitre sobre el cual se fijaba la hoja de papel sobre la que se deseaba escribir. Se colocaba entonces un hilo de metal transversalmente sobre la hoja, en la dirección de las líneas que se querían trazar. El dedo meñique se deslizaba a lo largo de este hilo para dirigir y conservar la mano en la posición adecuada. Cuando se llegaba al final de cada línea, un movimiento en cremallera provocaba una pequeña elevación de la hoja, y volvía a escribirse otra línea siguiendo el mismo hijo metálico que ya se encontraba un poco más abajo sobre el papel. Este sistema dejaba un pequeño espacio entre la línea anterior y el hilo de metal, y se podía escribir una línea paralela a la primera, después una tercera y así sucesivamente. Dos varillas paralelas retenían la hoja y servían para indicar el principio y el final de cada línea. El invento estaba pensado para personas ciegas o que deseaban escribir de noche.

Sin embargo, si se busca la palabra inglesa nyctography (nictografía o grafía nocturna), se atribuye su invento al lógico y matemático Lewis Carroll en 1891. La nictografía se define en este caso como una forma de cifrado por sustitución, también utilizado de noche para escribir sin luz. Carroll también habría inventado el primer nictógrafo, el utensilio con el que practicar la nictografía.

Carroll ideó este sistema porque se despertaba a menudo de noche y quería anotar rápidamente los pensamientos que le venían a la cabeza, sin tener que perder el tiempo en encender una lámpara para apagarla poco después. Al principio, Carroll usaba un rectángulo de cartón junto a otro rectángulo recortado en el centro para guiar su escritura en la oscuridad. Pero parece que los resultados no eran demasiado legibles.

La última versión mejorada de su nictógrafo quedó registrada en su diario el 24 de septiembre de 1891 y fue objeto de una carta a la revista “The Lady” el 29 de octubre 1891:
Cualquiera que haya experimentado, como me ha ocurrido a menudo, el proceso de levantarse de la cama a las dos de la madrugada en una noche de inverno, encender una vela y escribir un pensamiento afortunado que, de otra manera, sería probablemente olvidado, estará de acuerdo conmigo en que es algo realmente incómodo. Lo único que tengo que hacer ahora, si me despierto y pienso en algo que deseo dejar registrado, es sacar de debajo de la almohada un pequeño libro de notas que contiene mi nictógrafo, escribir unas pocas líneas, o incluso unas pocas páginas, sin ni siquiera sacar las manos fuera la ropa de cama, volver a poner en su sitio el libro, e ir a dormir de nuevo. […] Tracé filas de agujeros cuadrados, cada uno para contener una letra (encontré que un cuarto de una pulgada cuadrada era un tamaño muy conveniente), y ésta resultó una idea mucho mejor que la anterior; pero las letras seguían siendo ilegibles. Entonces me dije a mí mismo: ‘¿Por qué no inventar un alfabeto cuadrado, usando sólo puntos en las esquinas y líneas a lo largo de los lados?’ Pronto me di cuenta de que, para hacer la escritura fácil de leer, era necesario saber dónde empezaba cada cuadrado. Esto lo logré por medio de la pauta de que cada letra cuadrada debía contener un gran punto negro la esquina noroeste. […] Lo conseguí adjudicando a las veintitrés letras cuadradas una apariencia distinta de las letras que iban a representar. Piense en el número de horas solitarias que pasa a menudo un hombre ciego sin hacer nada, cuando de buena gana anotaría sus pensamientos, y se dará cuenta de la bendición que significaría para él darle un pequeño e ‘indeleble’ libro de notas, con una pieza de cartulina conteniendo filas de agujeros cuadrados, y enseñarle el alfabeto cuadrado.
En efecto, este cifrado usaba un sistema de puntos o trazos, basados en un punto situado siempre en la esquina superior izquierda, que permitía anotar sin necesidad de mirar.

wikipedia

El dispositivo consistía en una tarjeta cuadriculada con dieciséis cuadrados perforados. Carroll escribiría uno de sus símbolos en cada casilla y después movería la tarjeta hacia abajo para escribir la siguiente línea, y así sucesivamente. El escritor podía reproducir al día siguiente sus pensamientos nocturnos a partir de ese especial cifrado.

En 2005, Alan Tannenbaum (miembro de la Lewis Carroll Society of North America) construyó la fuente del alfabeto cuadrado de Carroll, transcribió y produjo una edición limitada de Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas. En 2011 se publicó Alice’s Adventures in Wonderland: An edition printed in the Nyctographic Square Alphabet devised by Lewis Carroll, el libro de Alicia escrito en este especial alfabeto inventado por Carroll. El aspecto de una página es el siguiente:

cultura científica

MARTA MACHO STADLER
“Un cifrado por sustitución: la ‘nictografía’”
(cultura científica, 01.02.17)